Los Chunguitos, Ana Pastor y la discafobia

 Los chunguitosPUBLICOSCOPIA Hace poco, surgió una polémica cuando José y Juan Salazar (los Chunguitos) fueron expulsados de Gran Hermano VIP por insultos racistas en el programa Adán y Eva y homófobos en Gran Hermano VIP. Un problema mayor es cuando una periodista supuestamente seria deja que la prensa entresaque unas palabras suyas en las que dice algo que en el caso de los Chunguitos pasó desapercibido. Me explico.

La declaración exacta de los Chunguitos fue: “A nadie en este planeta le gustaría tener un hijo maricón”. “Un hijo deforme o con una enfermedad antes que sea maricón”. Bien, además de la evidente homofobia, cuestión condenada en masa por todo el mundo, condena que yo comparto, como no puede ser de otro modo, hay algo que al gran público se le pasó, la discafobia. Según las declaraciones de los Chunguitos, tener un hijo o hija con discapacidad es malo. No creo que piensen eso los padres, y sobretodo las madres que han decidido, repito decidido, tener un hijo o hija con alguna discapacidad.

En realidad, las declaraciones de los Chunguitos no me importan y menos siendo en el tipo de telebasura y en la cadena amarillista que fue, creadora de “grandes obras maestras” como: “Mamá Chicho me toca”. Lo realmente duro fue el silencia sepulcral del público para condenar la segunda parte de la afirmación, tanto del público en general, como asociaciones de personas con discapacidad y partidos de izquierdas.

Pero la cosa empeoró cuando vi el siguiente destacado en una entrevista de El Periódico, el 15 de noviembre de 2014 a Ana Pastor, uno de los iconos actuales del periodismo español: “La peor noticia que un ser humano puede recibir es que su hija padezca una enfermedad degenerativa contra la que no se puede luchar”. Afortunadamente, si luego entramos en el artículo, más que de discafobia a Ana Pastor solamente se la puede acusar de sentimentalismo. Aunque, si analizamos el final del relato, lo raro también se puede llamar diferente y lo diferente es positivo, por lo que no me convence la visión negativa y lacrimógena de todo el texto y menos ese broche final. Tampoco me convence el tufillo a telemaratón norteamericano del texto, pero eso es otro tema.

Todo esto, solamente evidencia lo importante que es potenciar el término discafobia, ya que lo que no se nombra no existe y lo que no existe no es respetado.