Empleo, mentiras y discapacidad

Víctor Villar Epifanio - Presidente de Unidad Progresista de Apoyo a la Dependencia y la DiscapacidadVíctor Villar Epifanio.

 Ed. Diario Progresista, 01 de mayo de 2014

Según datos del propio Gobierno, en respuesta a la pregunta del Senador por Burgos Ander Gil, el paro en el colectivo de personas con discapacidad en la provincia de Burgos ha crecido en un 26,8% durante el Gobierno del PP de 2011 a 2013, pasando de 1.335 a 1.693 personas. Pero lo peor es que se intente ocultar eso, dando el dato falso del 18%. Es un triple error: Una filosofía errónea, una praxis política errónea y para rematar, una mentira. Me explico.

Primeramente, debo decir que no se puede utilizar el discurso del empleo, como justificación a los recortes sociales. Este parece ser el discurso del PP en cuanto a los Servicios Sociales de atención a la discapacidad, utilizando como coartada la autonomía personal y la integración laboral de las personas con discapacidad, para recortar las prestaciones del Estado de Bienestar para este colectivo.

El colectivo de personas con discapacidad es muy heterogéneo y sus necesidades muy amplias. Por eso, pensar que la solución a todos los problemas vendrá por el empleo es falso y peligroso, por dos motivos:

–          Primero, en una sociedad competitiva, lógicamente, no todo el colectivo de personas con discapacidad va a tener acceso al empleo.

–          Segundo, muchas de las prestaciones sociales para personas con discapacidad se dan con la filosofía de compensar las desigualdades debido a la propia discapacidad. No por desigualdades económicas en sí mismas, sino por desventajas debidas a la discapacidad. Son prestaciones subjetivas, basadas en el sujeto y sus circunstancias. Se trata de asegurar la igualdad de condiciones, contrarrestando condiciones físicas, sensoriales o intelectuales de desventaja social.

Un ejemplo: Imaginemos dos abogados, con el mismo sueldo, pero uno de ellos necesita ayuda para sus necesidades diarias, pagando 1.000€ a mes a una persona, comprar una silla de ruedas de 3.000€, pagar 6.000€ para adaptar su casa, otros 6.000€ para adaptar su coche, etc, etc… ¿Es justo mermar el sueldo y el poder adquisitivo del segundo abogado solamente por su discapacidad?

En segundo lugar, a la vista de estos datos del paro, parece ser que la praxis desmiente la propia teoría política del PP para toda la población y de una forma mayor  para el colectivo de personas con discapacidad, como es lógico, dada la mayor dificultad de estas personas para insertarse en un mercado laboral cada vez menos regulado y más competitivo.

Por último, precisamente para ocultar el garrafal fracaso de praxis de la teoría neoliberal respecto a las personas con discapacidad, el Gobierno del PP le mintió a la cara a mi compañero Ander Gil, cifrando en un 18% el aumento del desempleo en este colectivo desde diciembre de 2011. Una mentira de casi 9 puntos porcentuales, sin rastro de autocrítica.

Por todo ello, como socialista con discapacidad propongo estas dos soluciones al respecto:

Primeramente, no utilizar las supuestas políticas de empleo para personas con discapacidad, para desproteger socialmente a este colectivo.

En segundo lugar, apostar realmente por el empleo de las personas con discapacidad, con políticas de regulación del mercado y de discriminación positiva a este colectivo.

A no ser que lo que quieran en el PP sea utilizar las ilusiones de las personas con discapacidad parar ahorrar gastos sociales y beneficiar a sus amigos dándoles un yacimiento empresarial muy goloso para explotar, lo cual sería realmente asqueroso, ¿no?